El Parlament ha recordado este jueves las víctimas del Holocausto en la víspera del día internacional en su memoria. En la clausura del acto, la presidenta, Núria de Gispert, ha recordado las víctimas de aquella "infamia", incidiendo especialmente en el sufrimiento de los niños que la sufrieron, y ha dicho que en el siglo XXI "no hay espacio para el odio, la xenofobia y la destrucción ".
El acto se ha hecho en la sala auditorio, lo ha presidido De Gispert y han asistido la vicepresidenta del Govern, Joana Ortega, el consejero de bienestar social y familia, Josep Lluís Cleries, el vicepresidente segundo del Parlament, Higini Clotas , las secretarias segunda y cuarta, Montserrat Tura y Dolors Batalla, y los diputados Antoni Fernández Teixidó, Gloria Renom (CiU), Laia Bonet, Ernest Maragall (PSC), Sonia Esplugas (PPC), Dolors Camats (ICV-EUiA), Joan Puigcercós (ERC) y Alfons López Tena (Solidaritat).
En el discurso la presidenta ha advertido que "no podemos dejar para los demás la responsabilidad de prevenir cualquier posibilidad de que se repitan unos hechos tan infames", por lo que, ha razonado, "nos atañe a todos resistir y vencer ese viento helado que, sobre todo en periodos de tensiones sociales y de penalidades económicas, pretende extenderse por el paisaje humano bajo las formas del fanatismo, del racismo y del prejuicio ".
Asimismo, ha argumentado que actos como este expresan de manera "muy nítida y clara" el compromiso "con la vida, la dignidad personal y de los pueblos, la justicia y la paz", y ha denunciado "con contundencia democrática" regímenes que practican "la banalidad del mal, la imposición moral de la obediencia y la degradación de la condición humana".
Por otra parte, la vicepresidenta del Govern se refirió al Holocausto como una "inmensa tragedia para la humanidad", y ha defendido el deber de las instituciones de recordarlo, porque, ha advertido, "la democracia no puede basarse ni en el olvido ni en el desconocimiento ".