Esquerra se ha metido en un lío con el Impuesto de Sucesiones después de que, en el último debate de política general, el partido vendiera de cara a la opinión pública una iniciativa para reformar este polémico impuesto. La propuesta, después de dos días de tira y afloja, con los socios del tripartito se aprobó finalmente, pero bajo la condición que la reforma se haría "una vez evaluado el impacto de la reforma" que, a un año de las elecciones, es como no decir nada.
Además, el líder de EUiA, Jordi Miralles, chafó la guitarra también a ERC al afirmar, en el último día del debate, desde la tribuna de la cámara que "este Gobierno, que lo tengan claro, no lo eliminará".
Esquerra, aun así, insistió en un tema en el que Catalunya padece discriminación respecto a otras comunidades autónomas, en el que ha sido eliminado, e inició una verdadera ofensiva. La portavoz en el Parlament, Anna Simó, y la diputada Maria Ángeles Cabasés presentaron el pasado día 22 una reforma para evitar que "el 85% de los patrimonios bajos y medios tributen". Simó insistió que el objecto era "proteger la transmisión del ahorro familiar" y hacer que este impuesto sea más "equitativo y justo".
Presionado por CiU, que está a favor de la supresión; el presidente de Esquerra, Joan Puigcercós, se añadió dos días después durante el acto de balance de los 16 años de la presencia del partido en el Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú. Puigcercós aseguró entonces que "nos tenemos que felicitar que CiU quiera pactarlo con nosotros, por qué, las dos fuerzas políticas sumamos mayoría suficiente en el Parlament de Catalunya lo cual garantiza que la propuesta de modificar el mpuesto a la baja saldrá adelante”.
El secretario general, Joan Ridao, también decía la suya el pasado día 26 al afirmar que "no se puede ir en dirección contraria, no se puede remar en contra del clamor popular cuando hay un problema grave y es que el impuesto de sucesiones no es justo ni equitativo".
En el último pleno del Parlament, el jueves pasado, CiU puso a prueba a Esquerra con una enmienda para reducirlo, que finalmente no votó ERC con la excusa que se puede producir en el próximo debate de Presupuestos. El diputado de CiU y ex consejero Antoni Fernández Teixidó acusó entonces a los republicanos de hacer "el ridículo".
La portavoz de ERC, Anna Simó, ha asegurado ahora que la formación intentará introducir la reforma a través de la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos y que ya ha habido una reunión con el Departamento de Economía y Financias. La consejera, aun así, también se tiene que reunir con ICV-EUiA, que está en contra, para consensuar una posición común dentro del tripartito.
Simó no debe de estar muy segura de las opciones de Esquerra de tirar adelante la reducción porque ha afirmado al menos en dos ocasiones que su partido espera poder "salirse" de este lío.