Goteo de gobiernos rotos en Tarragona después del 1-O

Fractura municipal

La inestabilidad política que se ha creado en el país con el referéndum del 1 de octubre está teniendo su réplica en el ámbito municipal, con un goteo de gobiernos que se han roto después del 1-O. En la demarcación de Tarragona, el último ha sido este lunes el del Ayuntamiento de Altafulla, que estaba formado por Alternativa Altafulla, el partido del alcalde Félix Alonso, y el PDeCAT, que ha decidido dar el acuerdo para roto.

El portavoz del PDeCAT en Altafulla, Pere Gomés, lo ha justificado por "las diferencias políticas insalvables" que existen entre los dos partidos, después de que el alcalde se negara a ceder los espacios municipales para el referéndum. Gomés también lamenta que Félix Alonso no diera por válido el resultado del referéndum. Con esta decisión, Alternativa Altafulla queda con sólo 5 concejales de 11, y tendrá que gobernar en minoría.

El alcalde lamentó que por razones "externas" a la acción de gobierno municipal se rompa el gobierno "en un momento tan convulso como el que se vive en Catalunya". A pesar de la marcha de los dos concejales del PDeCAT, es improbable una moción de censura, ya que la oposición queda formada por los antiguos convergentes, tres concejales de la Izquierda Independentista de Altafulla (EINA) y un concejal de Ciudadanos.

La situación que se vive en Altafulla es similar a la del Ayuntamiento de Tarragona, donde hace unos días el concejal de Units per Tarragona (la antigua Unió) Josep Maria Prats decidió abandonar el gobierno como crítica a la tibia respuesta , a tenor suyo, del alcalde tarraconense, Josep Fèlix Ballesteros, a la actuación policial del día 1 de octubre. El gobierno local de Tarragona también ha quedado en minoría, formado por PSC y PP, aunque C 's ya se ha ofrecido para dar estabilidad.

En el Vendrell, el alcalde socialista Martí Carnicer también ha tenido que ver cómo se rompía el acuerdo de estabilidad presupuestaria de 2017, que PSC y PDeCAT habían firmado con C's y PP. El partido naranja ha decidido dar por terminado alegando que el gobierno ha vulnerado la ley permitiendo, entre otras cosas, que la ANC pusiera paradas en la calle informando de los locales de votación del 1-O.

En este caso, se da la paradoja de que el alcalde del Vendrell no había cedido los locales municipales para poder votar el día de octubre, pero el hecho de que mantenga el gobierno con el PDeCAt ha sido suficiente para Ciudadanos para retirar el apoyo a los socialistas .

2 Comentarios

#2 Pere, TGN, 10/10/2017 - 09:29

La majoria d'aquests moviments són el teatret que s'ha de fer de cara a la galeria....

#1 Perpinyà non ei Catalonha, ., 09/10/2017 - 23:38

Quién diga que en Cataluña no hay fractura social, deberá reconocer que al menos la hay municipal.