El desgaste que a consecuencia de la crisis económica está sufriendo el presidente del Gobierno español y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ha abierto un debate que hasta ahora permanecía totalmente cerrado: la posibilidad de que Zapatero no sea el candidato socialista en las elecciones de 2012, es decir, que se abra el debate sobre la sucesión de Zapatero.
De hecho, esta cuestión parece que no se ha planteado en el interior del partido, aunque algún dirigente, como Jordi Sevilla, de forma aislada, se haya hecho eco. De forma pública, han sido dos diarios de la órbita socialista, Público y El País, los que han planteado la cuestión este pasado mes de diciembre.
El sociólogo José Luis Álvarez titulaba un artículo que publicó el 18 de diciembre en El País "¿Y si Zapatero no vuelve a presentarse?". Y dos días después, Público afirmaba que "Zapatero congela hasta 2011 la decisión sobre su candidatura".
La cuestión siguió en los periódicos. La Vanguardia publicaba una encuesta el 2 de enero, según la cual el 50% de los votantes socialistas considera que el PSOE debe presentar un nuevo candidato, y se refería a Bono y Rubalcaba como eventuales alternativas.
Ese mismo día, en otra encuesta, El Mundo rebajaba al 20% el porcentaje de votantes socialistas que prefieren un nuevo candidato. Sin embargo, coincidía con La Vanguardia en que Bono y Rubalcaba eran los sustitutos preferidos, si llegaba el caso.
Y El País, el pasado día 10, publicó otra encuesta. Según sus resultados, un 66% de los ciudadanos opina que Zapatero debe abrir el debate de su sucesión como aspirante del PSOE a la presidencia del Gobierno. La mitad (49%) de los votantes del PSOE está a favor de buscar a otro líder, mientras que un 45% quiere que Zapatero se presente por tercera vez a las elecciones.
El domingo 17, el propio Zapatero, en una amplia entrevista en El País, no cerraba la puerta a la posibilidad de su sustitución, y no cortaba el debate, una posición que ha originado que la cuestión siga abierta. El PP, por su parte, no ha entrado en la cuestión, aunque algún dirigente haya hecho alusiones aisladas.
Dentro del PSOE, casi nadie ha respondido a la ortodoxia oficial, planteada por la secretaria de organización, Leire Pajín, y el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, que han defendido la inexistencia de posiciones contrarias a la continuidad de Zapatero como candidato.
En realidad, de forma no pública, en el interior del PSOE se dice que, si finalmente hubiera un relevo de Zapatero, los candidatos con más posibilidades para sucederle serían el propio Blanco, Alfredo Pérez Rubalcaba, Carme Chacón y Elena Valenciano, diputada y secretaria de política internacional y cooperación del PSOE.