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Política · 13 de Abril de 2017. 09:35h.

"Catalunya es gafe"

Guillem Martínez, autor de “La gran ilusión”: “Mas es un líder inculto y mediocre”

"Catalunya es gafe"

Guillem Martínez

Guillem Martínez (Cerdanyola, 1965) no lo sabe, pero cuando servidor trabajaba en La Vanguardia a mediados de los 90 era uno de mis héroes. Se podía estar de acuerdo o no, pero la sección de opinión de El País de aquella época era de las mejores. De hecho tenía algo que no encontrabas en ningún otro lugar: hacía reír. Él era uno de los que escribía habitualmente junto con otros como -si la memoria no me traiciona- Ramón de España, Joan Barril, Enrique Vilamatas, Sergi Pàmies o Javier Cercas. No era periodismo, rozaba la literatura.

Ahora acaba de publicar "La gran ilusión. Mito y realidad del Proceso indepe "(Debate). Con este título no puede ser un libro a favor pero es que el proceso ha tenido generado un boom editorial. Cuando todo parecía de color de rosa la mayoría de novedades eran a favor, ahora que empieza a haber dudas son críticos o incluso despiadados.

Felizmente Guillem Martínez continúa escribiendo en El País -yo de ustedes repescaría el artículo publicado el 12 de septiembre de 2014: "Cuando Pujol despierta, la cohesión estaba ahí" - y también en la revista digital CTXT.

- Usted augura que el proceso acabará “con un intercambio de cromos con el Estado” pero a medida que se acerca al final no lo parece. Más bien que la derrota será por goleada.

 Auguro poco. Describo lo que ha pasado, lo que a su vez proyecta la sombra de lo que pase. El libro está escrito en el II acto de la obra del procés. Y, sí, parece que, en este III acto, que se arrastrará penosamente hasta verano o septiembre, la cosa pinta por goleada. Lo que no es mal resultado, sabiendo que no había ni equipo, ni pelota, ni porterías, ni ganas de jugar.

- De hecho, el soberanismo ha menospreciado el poder del Estado pero éste acaba de derrotar a ETA.

No creo que haya menospreciado el poder del Estado. Lo ha tenido muy presente. Ha tenido muy presente, por ejemplo, al evitar, en todo momento, exponerse a la inhabilitación. Han rechazado esa posibilidad incluso en juicios, cuando aceptándola podrían haber internacionalizado el conflicto. Y al evitar, por ahora mucho más, la cárcel. Quizás ha infravalorado el poder del Estado, y ha llegado, se diría, a creerse sus propias consignas propagandísticas. De hecho, a estas alturas del partido, se diría que el processisme carece de cualquier táctica u obra más allá de las ecuaciones propagandísticas que ha elaborado. Sólo han servido para movilizar parte de la sociedad en torno a un Gobierno, y no para realizar ningún paso en la dirección anunciada. Anunciada continuamente, por otra parte. El processisme carece de plan -en su última verbalización, substituyó el plan anunciado para retomar el tema referéndum; es decir, para no hacer lo anunciado- y, muy importante, también carece de herramientas de coacción frente al Estado. Al menos, esta mañana a primera hora. Es simplemente, un mecanismo electoral, que está suavizando la muerte de CDC y reconduciendo el catalanismo conservador hacia ERC.

- En su opinión, aspiran a un pacto bilateral. Y, en efecto, yo he oído a Neus Munté decirlo. Pero usted advierte que “Catalunya jamás ha pactado nada, bilateralmente, con el Estado”.

Sí, la fantasía de la bilateralidad de Catalunya es muy antigua, por lo visto. Nace en la Corona de Aragón. Es curioso que, sin ninguna prueba de su existencia, nos comportemos como si fuera real. El Estado, en fin, nunca ha negociado nada. Cerró la puerta en ese sentido en el XIX, con la Restauración. Antes de ella, la República se proponía repartir la soberanía entre los Estados, la Federación y los municipios. Es posible que la bilateralidad sea, simplemente, un mito del catalanismo conservador que, al contrario que las izquierdas catalanas, nunca ha tenido la soberanía y su reparto en la agenda. La prueba del algodón de que al catalanismo conservador le trae históricamente al pairo la soberanía es que el techo competencial más alto de Catalunya, con amplias cuotas de soberanía incluso en política internacional, es de 1936 y gracias al anarquismo catalán.

- ¿El proceso ha sido para marcar paquete?

Yo diría que ha servido para tirar adelante en una crisis social, democrática, económica y de Régimen, como no se veía en muchas generaciones. Hasta que Mas no lo recogió de la calle en 2012 -en la calle y en esa fecha había más cosas y más peligrosas para su continuidad-, el Govern Mas y todos los profesionales del Catalonian Regime del 78 veían su existencia y honor en franco peligro. Podían haber pasado a la historia como unos mangantes y unos psicópatas sociales. Gracias al procés que raptaron -con demasiada facilidad como para hablar de rapto-, no lo harán, o no tan rápido.

- ¿El proceso empezó en el 2010 con la sentencia del Constitucional? Mi idea personal es que empezó con Maragall, que plantó un Estatut para desplazar a CiU del eje catalanista

El procés ciudadano -demanda de un referéndum para la indepe-, diría que empieza en 2007. Ese procés social desaparece en 2012, cuando los ideólogos de la cosa se la regalan, zas, a Mas. Y, literalmente, y como no podría ser de otra manera, muere. Pero sí, Maragall era un tipo listo. Ayudó a verbalizar la crisis de partidos del Regimen'78 antes que en el resto del Estado. En ese sentido, Catalunya empezó antes su crisis y parece que, de alguna forma, también, y gracias al procés, ha iniciado antes que el resto del Estado su recomposición. Y sí, con Maragall empieza la lucha por la vida de CDC, CiU o como se llame esta mañana. Recordemos que el Estatut de Maragall, básicamente, se lo cargaron PP, PSOE y, tachán-tachán, CDC. No lo querían ni en pintura. Era el fin del Régimen del 78, que CDC, ponente constitucional y colaborador necesario durante más de 30 años, moduló en el Estado y en Catalunya. El Estatut de Maragall, por cierto, fue un intento inteligente de establecer algo parecido a un federalismo, sin nombrar la bicha y sin recurrir a una reforma constitucional improbable en ese sentido incluso hoy. No fue posible ni un segundo.

- El PP tampoco ayudó: los estatutos andaluz y valenciano no fueron recurridos

El PP se lució. Es una pena, en ese sentido, que la justicia poética sea tan poco frecuente como la otra. El constitucionalista Pérez Royo habla, aludiendo a la obra del PP con la cosa Estatut, de un golpe de Estado del PP en el tramo territorial de la Consti. Sea como sea, hoy no hay Consti en varios tramos. Como mínimo en el tramo territorial y en el social, que se fue al garete con la reforma constitucional exprés de ZP, un tipo que ha resultado más peligroso que un mono con una pistola. El resultado de una Consti con tantos tramos fallidos es un guión de una peli de miedo. No me explico como no se habla más de ello, salvo por la ausencia de medios de comunicación de calidad. El Estado vive una crisis peor que la italiana de los 90's. Y se está yendo de rositas. Posiblemente por dos cosas que existían en Italia y aquí no. Justicia fiable y unos medios que no siempre eran un truño.

- ¿Qué es la “telúrica mala suerte catalana”? No será más bien culpa nuestra.

Existe la culpa y la responsabilidad. Pero Catalunya es gafe. No creo que eso haya resultado fundamental en su destino, pero lo ha adornado. Después de Polonia, igual es el país europeo con una historia más modulada por la mala pata, por una suerte de destino que va y remata opciones. Ejemplos, mil. La Guerra Civil, en el medievo está repleta de candidatos gafes a rey de los catalanes. El siglo XVII -la pera; dos territorios, Catalunya y Portugal, en guerra contra el Estado por la indepe, dos territorios más, Andalucía y Aragón, pensando también en pirarse, no consolidó una República Catalana -de la que nadie habla, por cierto, pues no da la razón ni al nacionalismo catalán ni al español-, porque sus líderes fueron los primeros processistas de la historia -no la querían, vamos-, pero también por esa suerte de componente gafe que es la geopolítica. En el siglo XVIII, se repiten esos dos ingredientes. Como, je, je, ahora. En 1931 un Presi en su límite biológico proclama la República catalana, pero se la quitan de las narices por gagá. Maragall, también en parte, no pudo conducir la situación por problemas de salud. Si no fuera por la mala suerte, Catalunya no tendría ningún tipo de suerte, vamos. Es una final de Sevilla contra el Steaua continua. Catalunya necesita cruyffismo, como todo el mundo. El procés no lo es.

- ¿Por qué Pujol elige Mas?

Para calentar el banquillo, cruzar el desierto y dar tiempo al advenimiento de su hijo, que no advino porque le pillaron con el carrito del helado del negocio familiar de las ITV.

- Mas, según usted, “se jacta de no leer la prensa, local e internacional”

No es una opinión personal, es un dato confirmado. Es un líder inculto y mediocre, como toda la tercera ola de líderes de la Transi. Sucede en todos los partidos veteranos, y en algunos nuevos. Los listos, en fin, se han ido de los partidos. Como Rajoy o Susana, domina la cultura y los mecanismos de su partido y de su marco comunicativo, que siempre es una banderita. Poco más. Saben poco o nada del siglo XXI. Son francamente peligrosos.

- La Plataforma pel Dret a Decidir “se fue al garete por desacuerdos personales internos”, cuente, cuente, cuente.

No tengo mucho más que decir más allá de lo que dice el libro. Esos detalles de casino de pueblo no me interesan mucho, salvo para especificar que son de casino de pueblo.

- No sé si sabe que Alfred Bosch cuenta en un libro (“I ara què?”) que en la asamblea de Girona el sector crítico cerró con llave al sector oficial. Lo que no aclara es si fue Carme Forcadell la que lo hizo.

Lo ignoraba. He omitido mucha información de libros processistas porque no aportan mucho. Y sí, el nivelón interno del procés no ha sido muy alto y se ha mezclado con fantasías, vanidades y trayectorias personales de perfil muy low cost. La fabricación de política, por otra parte, siempre suele tener tramos yuyus. La política se parece a la fabricación de salchichas en que siempre es preferible no ver como las hacen.

- ¿El procés ha consumido una enorme cantidad de energía? Usted habla de “energía popular”. Recuerdo que Miquel Iceta ya lo advirtió en una conferencia en las Drassanes

Sí, mucha energía en torno al Govern, que ha evitado mucha energía en contra del Govern, de la austeridad y la corrupción estructurada. Esta decisión social ha requerido algo que ensucia a la sociedad. Su complicidad. La sociedad ha tenido, si los hubiera deseado buscar, datos para sospechar que todo esto era una tomadura de pelo, y que detrás de todo ello había una contrareforma democrática histórica, sin parangón en la historia de Europa reciente, centrada en su Sur. En estos momentos, por ejemplo, fiscalía estudia si los recortes sanitarios son causa de 8 casos de homicidio en la Vall d'Hebron. La brutalidad de los recortes, y su carácter antidemocrático, antisocial e inhumano no han tenido nombre. Una sociedad que en algunos de sus tramos llamativos ha decidido no ver eso, sino reírle las gracias a su Govern, no es una sociedad sana, y debe de tener serios problemas estadísticos con conceptos como la honestidad.

- La crisis económica ha generado el 15-M y el proceso. ¿Los dos salen del mismo sitio?

Los dos salen de algo en crisis, agredido, que está desapareciendo y que no volverá. La clase media.

- ¿El proceso es un movimiento de clases medias? ¿O incluso de clases medias que quieren recuperar su nivel adquisitivo?

El procés son millones de personas, por lo que son millones de razones, supongo. No obstante, ha primado también, diría, algo moralmente inquietante. Las ganas de creerse que Catalunya es Norte y no Sur. Las ganas de creerse que esta crisis social, democrática y económica no va con nosotros, sino con los españoles, esos seres atrasados, antidemocráticos, a topos y con tres brazos, tan diferentes a nosotros. No es así. Va con nosotros. Nos toca en toda la frente. De hecho, si no se hace nada -no se está haciendo nada-, no tendremos otro paisaje en las próximas décadas.

- ¿Qué ha fallado en Mas? Porque es evidente que algo ha fallado, si no todavía sería presidente.

Falló que la CUP no le votó, si bien votó el resto del pack. De todo el conjunto a someter a control, la CUP sólo sometió a Mas. Lo que es un éxito para Mas.

- Usted dice que ofrecía “firmeza, honradez, valor”, los “valores protestantes de la clase media catalana”.

Aludo a sus valores comunicacionales. Esos valores, me temo, son un casticismo local reaccionario. El casticismo local, las sevillanas locales, aquí es el Noucentisme. Esos valores no existen en la vida real, o nunca se han visto verificados. La derecha catalana es tan cafre como cualquier otra derecha peninsular, me temo. Detrás del procés yace su sensibilidad social. Ninguna.

- ¿Qué hubiera sido Mas si no se hubiera dedicado a la política?

No lo sé. Pero supongo que no tendría un domicilio y dos segundas residencias.

- ¿Por qué se hace indepe?

Se hace processista. En general, en una cultura cuyo periodismo gira en torno a las declaraciones, no hay que hacer mucho caso de lo que declaran los políticos. No tengo claro, tampoco, que el processisme sea indepe. Ha aparecido un reciente estudio académico, por ejemplo, que especifica que más del 50% del votante processista estaría predispuesto a otras formas de anclaje de Catalunya. Conviene recordar también que Mas empezó a emitir discurso indepe en las últimas elecciones. Lo decía en cada minting. También decía en cada miting que le daba igual ser Presi o no. Lo que da la credebilidad final a todo el corpus de sus declaraciones.

- Yo creo uno de los problemas es que Mas es ya de otra generación, mayor que Valls, Renzi o Cameron aunque ahora ya no estén en política. Como él, por otra parte. Eso de escribir la pregunta de la consulta o los discursos “de su puño y letra” muestra un hombre poco avezado a la tecnología

En el libro transcribo una conversación suya con Fainé. Al inicio de la crisis, cuando era bancaria y se ubicaba en los USA, le pregunta al de la Caixa si la crisis vendrá a Europa. Fainé se lo descarta. Estamos gobernados por saldos, vamos. Una curiosidad. Los líderes processistes son católicos practicantes. Pueden ser, por supuesto, católicos, musulmanes, o adorar a la diosa Kaly. Pero es llamativo que hagan ejercicios espirituales juntos, que se pasen confesores, que se recomienden mossens y homilías. Eso explica que son una minoría poco común, exótica. Eso habla de como se seleccionan los líderes, me temo que en todo el Estado. No se seleccionan por sus capacidades, habilidades o conocimientos. Los seleccionan ellos mismos. Lo que aboca a cierta degeneración.

- ¿Y usted cree realmente que Mas es independentista o siempre ha aspirado a una oferta final del Estado?

En 2012 tuvo una entrevista en la Gene con una enviada del Departamento de Estado de los USA. Después de un buen rato escuchando imágenes marineras, la enviada de Hilary se cansó y le preguntó si Catalunya quería algo. Mas dijo que no. Literalmente. La ventana del procés, de haber existido, se cerró en 2014, cuando se rajó del referéndum, y la comunidad internacional y el Gobierno del Estado vieron que todo esto no era nada. Hoy, no le brindan al invento mucho respeto, que se diga. Si uno se cree las memorias del actual ministro de economía, en 2012, el año en el que Mas, CDC y el gato se hacen processistes, Mas podría haber hecho lo que hubiera querido, porque el Estado estaba KO y esperando su intervención. Pasó semanas en pleno siglo XVII, vamos. Y Mas no hizo nada. Supongo que porque, ni siquiera, se le ocurrió. No estaba dentro de su cultura hacer algo al respeto. El procés, desde el inicio, no fueron acciones, fueron declaraciones. En el caso de Mas y CDC, no han aprovechado la crisis política española porque son parte de la crisis política española.

- Llega a decir que el proceso es un “pòquer mal planteado”

Sí, carece de inteligencia y asesoramiento. Aún sabiendo eso, yo mismo me he maravillado de la ulterior ausencia absoluta de ideas. Es más cutre de lo que pudiera parecer a primera, segunda o tercera instancia. No tiene nombre. Metáfora. En la primera entrevista de Romeva en la BBC se lo pelaron. Romeva se limitó a repetir consignas processistes, y el periodista, que era inglés, es decir, ajeno a la cultura local, se lo comió con patatas utilizando, simplemente, la disciplina periodística, inexistente en nuestra cultura.

- ¿El proceso hubiera llegado dónde ha llegado sin TV3?

Es importante saber que no ha llegado a ningún sitio, porque no quería llegar a ningún sitio. Dicho lo cual, lo de TV3 es una pena. Era una suerte de BBC en un país católico. Algo improbable. Y ya es una tele valenciana. Por lo demás, pienso que los medios han tenido una participación importante y lamentable en el asunto. No han informando. Han reproducido declaraciones. Han creído que su función es elaborar cohesión en torno a los valores que emite un gobierno u otro. Los medios españoles y catalanes llevan haciendo eso desde la década de los 70's. Y, snif, en otro estilo y sin valores democráticos, desde 1939.

- También se queja de los “medios públicos y concertados”

Los describo. El concepto es muy bueno. No sé si es de Alfons López Tena o de Pep Campabadal, pero describe en sí mismo la función de los medios por aquí abajo. Te crean un procés, unos brotes verdes o una doble vía de investigación en un plis-plas, si España, Catalunya, la Democracia, la Unidad Nacional, o lo que sea, lo necesitan.

- Yo creo que hemos llegado también dónde hemos llegado por la falta de intelectuales independientes. Aquí quién más quién menos está en una tertulia o tiene una vicaría.

¿Me lo dice o me lo cuenta?

- Por curiosidad, ¿cuáles son los dos periodistas que informan sobre el proceso “con otro punto de vista” distinto al del Govern? ¿Sólo hay dos?

He puesto dos por respeto, y para poner un número ridículo. No ha habido información sobre el procés hasta hace bien poco. Hasta el III acto del procés, en su final. Los cuatro gatos que informábamos de otra cosa que no fueran declaraciones o aparentes voluntades inquebrantables, es decir, los que informábamos sobre hechos, lo hemos tenido francamente mal. Hemos estado próximos a la marginalidad, a la ubicación en trincheras que no nos correspondían. Y, glups, muy expuestos a algo que ahora ha desaparecido por el propio peso de la realidad: los trolls processistes. Tan cansinos como, en su día, los Peones Negros. Y muy parecidos a ellos. Su función era decir que siempre es titadine, y no lo que parece.

- El proceso tenía que ser algo rápido e “imparable” pero llevamos cinco años

La mala noticia es que continuará 40 años más. El processisme es la nueva forma del autonomismo. Cabría esperar, después del próximo fracaso, una catarsis en la política y el periodismo catalán. Pero no creo que se produzca. Simplemente, pasaremos a la próxima hoja de ruta, al próximo bucle propagandísico, y a una búsqueda de un culpable. Supongo que será la CUP, Els Comuns, usted, yo, o cualquiera, salvo el procés. Una metáfora de ello. El otro día, Alfred Bosch, en un acto junto a Junqueras, en vez de pedirle a Junqueras que ponga las urnas -total, es el responsable del referéndum; todo apunta a que, por cierto, no lo hará-, exigía a Ada Colau que las pusiera. "Colau, posa les urnes". Con un par. Es la deshonestidad telúrica del político español combinada con las posibilidades jazzísticas del procés.

- Estamos dónde estábamos, no ha habido manera de ensanchar la base social: el soberanismo no supera el 50%

No lo sabemos. El processisme, en todo caso, no supera el 50%. Y bajando. Según el último CEO, a más de 4 puntos de las opciones no-processistes, que también son muy amplias. Sólo una minoría parece preferir la actual situación de anclaje o, glups, situaciones anteriores.

- Para el soberanismo España es una democracia de baja calidad

Sí. Y, en efecto, lo es. Lo divertido es que el processisme es, y no va más lejos de ello, cultura política española. La reforma del reglamento del Parlament, que entregará el Parlament a una mayoría gubernamental, es un hecho implanteable en otra cultura democrática del entorno próximo. El PP está haciendo lo mismo en el Congreso, por cierto, pero sin reformar el reglamento. Sólo dominando la Mesa. El processisme hace hincapié en el hecho de que no autorizar un referéndum -referéndum que no estaba en el programa de 2015-, es antidemocrático. Lo es. Es tan antidemocrático como no someter a referéndum la Llei Omnibus -se negaron a hacerlo, con el mismo argumentario que ahora utiliza el Estado-, como la Llei de Consultes elaborada por CDC -para eliminar la iniciativa ciudadana y la palabra referéndum, que contemplaba la anterior ley, del Tripartit-o. En lo que es una metáfora del carácter democrático común del processisme y del Régimen del 78, tanto Rajoy como Mas han modulado el mismo comportamiento ante la información vertida por los casos Gürtel y Palau, que hubieran supuesto su desaparición de la política, incluso de la Wikipedia, en otra cultura democrática.

- ¿El problema del proceso es “el material humano”? ¿El problema es la clase dirigente?

Aún siéndolo, es más complejo. Empieza a dibujar una época, en la que las mentiras gubernamentales en democracia requieren, como he apuntado, complicidad social. Sólo así se explican fenómenos con el Brexit, Trump o el procés, que consisten en cubrir políticas reales con grandes bandas sonoras participativas.

- Junqueras lloró en el lavabo del Palau de la Generalitat, lo cuenta usted, cuando Mas presionó con Junts pel Sí

Eso me dijeron dos fuentes. Acojona, eh.

- Hacia el final del libro hay una frase demoledora: “¿Las conscuencias del Procés? Efectivamente, ninguna”. ¿Entonces para qué?

La pregunta sería por qué. ¿Por qué? Porque no había otra cosa. En las calles existían dos banderas, la de un referéndum y la del 15M. El Govern cogió la que podía modular. Simplemente. Eso le supuso una ayuda en la adopción de la austeridad y la postdemocracia, la creación de una zona de confort desde la que podía hacer lo que quisiera. De hecho, es el gobierno del Sur de Europa que ha realizado el desmantelamiento del Bienestar y que está menos erosionado. /Una entrevista de Xavier Rius

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28 Comentarios

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#22 Pepon, Bcn, 13/04/2017 - 22:38

Lo que no entiendo es porque cada cierto tiempo los catalanistas pierden la cordura, se lían la manta a la cabeza y se lanzan al abismo. Es realmente curioso.

#21 López, bcn, 13/04/2017 - 19:19

Doncs si s'acaba malament almenys haurà tingut un propòsit positiu: la defunció de CiU i succedanis pels escàndols de corrupció i la manca de credibilitat a tots nivells. Aquests ja no tornaran a governar més.

#20 López, bcn, 13/04/2017 - 19:19

Doncs si s'acaba malament almenys haurà tingut un propòsit positiu: la defunció de CiU i succedanis pels escàndols de corrupció i la manca de credibilitat a tots nivells. Aquests ja no tornaran a governar més.

#18 Banau, bcn, 13/04/2017 - 19:02

Catalunya sempre ha estat un país de perdedors. El que és estrany és que no hagi desaparegut.

#17 La hora de los egoístas, Bcn, 13/04/2017 - 17:34

¿Que Cat es gafe? Con todos los respectos me he acordado del titulo de una película: "No le eches la culpa al karma de lo que te pasa por g1l1p0ll4s".