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David Martínez Fiol, historiador: “La Generalitat era una repartidora”

En territorio antifa

No sé si fue por recomendación de Manuel Trallero -yo sigo sus recomendaciones al pie de la letra y sobre todo su programa La Biblioteca de Trallero en YouTube- que cayó en mis manos “Leviatán en Cataluña (1931-1939). La lucha por la administración de la Generalitat republicana”. Con este título tenía todos los ingredientes de ser un buen libro. No sólo escrito a contracorriente sino que finalmente fue una editorial de Sevilla (Espuela de plata) la que lo publicó.

No me equivoqué en el diagnóstico: el ensayo narra la lucha de poder en la Generalitat que es, en buena medida, también una lucha por colocar a los de los partidos.Y, lamentablemente, con toda probabilidad también es extensible a la Generalitat actual.

 

 

El libro, en efecto, explica que “según los parlamentarios regionalistas, los puestos de trabajo de la Generalitat se proveían por afinidades políticas o para recompensar favores” (pág. 84) y que, en buena parte, los cuadros de la Generalitat Republicana se nutrió de “seguidores, simpatizantes y fieles”, es decir, “los nuestros (els nostres)” (pág. 88).

No en vano se nutrió de comerciantes y botiguers “procedentes del sector servicios”, que era el electorado natural de ERC. De hecho describe también que los maestros de la Generalitat percibían 7.000 pesetas más al año (página 108).

También expone que “de siempre, el catalanismo había resaltado la fuerza moral de Cataluña respecto al resto de España en el terreno cultural: la cívica y letrada Cataluña frente a la bárbara y analfabeta España” (pág. 210)

Termina explicando que Francesc Macià acabó teniendo problemas con los sectores más radicales de ERC decepcionados “por la evolución autonomista y pactista” del entonces presidente de la Generalitat. Por cierto, uno de los represaliados tras el 6 de octubre fue Carles Sentís, que fue destituido de su plaza de funcionario, posteriormente “intelectual franquista” (pág. 99), hombre de confianza de Tarradellas y dirigente de la UCD en Catalunya. Y, en efecto, Josep Dencàs acabó huyendo “por las cloacas de la ciudad”.

O sea que hace unos días me encaminé a la UAB para entrevistar a David Martínez Fiol. Para llegar a su despacho tuve que atravesar una “zona antifa”, recorrer un largo pasillo y cruzarme con un cartel de Oriol Junqueras. Como la entrevista se alargó más de la cuenta la dimos por capítulos. Ahora pueden disfrutarla entera./ Una reseña de Xavier Rius.

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8 Comentarios

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#8 Decebut, bcn (tbn), 25/12/2021 - 17:09

A territori "soi-disant" "antifa".

#6 Carlos Gomez, murenu de la serra i ole, 23/12/2021 - 20:15

Ahir van nomenar a la Laura Pinyol consellera del CAC. Aquesta es la dona de l´Aleix Villatoro que ara es director del Consell Catala de l´Esport i a la vegada nora de l´incombustible Vicenç Villatoro, actual director del Memorial Democratic

I amb els fills escalfant ja a la banda

La gent com aquesta prodigiosa familia es la que fa de Cataluny

#5 Marcial Heredia, el circo de la tele, 23/12/2021 - 15:44

Si es una tradición eso de de proveer los puestos de trabajo de la Generalitat por afinidades políticas, tendríamos que conservarla. No hay nada más bonito que ver familias enteras en los despachos rascándose los huevos. Guardando la sillita para el hijo, el nieto o el sobrinito. Continuando la saga.

#4 Marc de Vich, Vich, 23/12/2021 - 15:14

El nivel es tan bajo, que recurren a chistes y gracejos a los que ellos lleguen: pipi, caca e insultos de bajo perfil. Para un psicólogo esto demostraría el nivel sociocultural de la masa que ve ciertos programas de televisión, o periódicos o revistas, niveles infantiles, que por otra parte no crean el mejor tejido para crecer e inspirar confianza

#4.1 Capit@n España, Idiocracia, 23/12/2021 - 16:00

Es la endogamia. Más de mil años emparejándose entre ellos dejan el intelecto hecho unos zorros. No pretendan giros ingeniosos de humor. Solo pueden entender los chistes escatológicos del Peyu.

#3 pepe, andorra, 23/12/2021 - 15:10

pues lo normal en un estado de tipo feudal. ¿O es q de verdad se creen ustedes q vivimos en libertad y democracia? Vivimos en un gran engaño donde unos espabilados viven de maravilla gracias al trabajo de otros con las supuestas promesas de educacion, medicina, justicia y orden. Y como en el feudalismo, se quedan con la pasta e incumplen su curro.