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Política · 15 de Febrero de 2021. 13:25h.

Hemos perdido los catalanes

Hemos perdido los catalanes

Tras la jornada electoral, la derrota de Cataluña es absoluta, total e irremisible. La participación ha registrado la cifra más baja en unas elecciones autonómicas en Cataluña y se sitúa en que la mitad de la población no se sentía interpelada. Pujol lograba entonces sus mayorías absolutas de catalanes-catalanes. La campaña del miedo protagonizada por el gobierno catalán primero y, luego el cúmulo de seguridades otorgadas, ha tenido el mismo efecto disuasivo que una ducha escocesa que primero te congelan y después te escaldan.

Han perdido todos partidos salvo la CUP y VOX que han doblado e irrumpido como cuarta fuerza, respectivamente en el Parlamento catalán. De forma que la sociedad catalana hoy vira mucho más hacia los extremos antagónicos y se encuentra más tensionada por el imaginario frentismo “fascismo/ antifascismo”. Los dos partidos independentistas, tras su encomiable gestión de la pandemia y de todo lo demás, se han quedado como estaban o un poco peor. El partido de Pugidemont no ha revalidado el triunfo y ha perdido dos escaños.

El señor Rufián tampoco podrá hacer pareados del “repelente niño Vicente” diciendo que “la historia le debe una victoria a ERC y este partido le debe una victoria a la historia”. Les arriendo la ganancia de pactar un gobierno entre los que hasta ayer mismo se estuvieron clavando cuchillos por la espalda, aunque ya se sabe que la política hace extraños compañeros de cama, con la gracia añadida de depender de la CUP cuya máxima representante no es de la CUP. Puede ser un gobierno Dragón Kant de lo más divertido. No será más de lo mismo, sino peor y viviremos bajo la amenaza permanente de una declaración de independencia exprés o diferida. 

Tienen además los perendengues de afirmar que el independentismo ha superado el 50% de los votos, contando los sufragios conseguidos por PDeCat, que no ha obtenido ni un solo escaño. Es un juego propio de trileros que amagan la bolita lejos del cubilete. ¿Por qué no cuentan entonces los votos de todas las demás formaciones sin representación parlamentaria?. El partido de Artur Mas, el legado de Jordi Pujol, el catalanismo político yace en la papelera de la historia. Ha acabado extinguiéndose como la UCD. Mientras que la sociedad catalana prosigue partida por la mitad monda y lironda. Un éxito sin precedentes.

Los socialistas han ganado, pero han perdido. El efecto Illa se ha diluido con el paso de los días de la campaña hasta acabar siendo al final una pálida sombra de lo que fue al principio. No tiene la fuerza necesaria ni por sí solo ni pactando con las huestes catalanas de Pablo Iglesias -que se han quedado tal como estaban- para plantearle una alternativa al independentismo. Solo les queda la remota esperanza de que ERC se canse un día de aguantar a la imputada Laura Borràs y plantee un plan B en forma de tripartito, de infausta memoria en Cataluña. Ha ganado el cuanto peor, mejor.

El mamporro de Ciudadanos no por previsible ha sido menos espectacular aderezado con el cinismo de Carrizosa de seguir y de la señora Ana Grau que ya tiene empleo, sueldo y posibilidades de mostrar el palmito. ¡La nueva Pilar Rahola unionista!. A pesar de la muy buena campaña de su líder en Cataluña, Alejandro Fernández, el PP ha quedado en la práctica irrelevancia.  Los autodenominados constitucionalistas, y todos esos satélites de asociaciones cutres y casposas, deberán algún día apearse de la superioridad desde la que se han elevado y empezar a cambiar la retórica porque si continúan así se van a quedar como aquellos dinosaurios atrapados entre las nieves del pasado y acabar expuestos en las vitrinas de los museos. 

Ganar, lo que se dice ganar, ha ganado el tunante del presidente del gobierno español. Claro está que unas elecciones catalanas no pueden ser extrapolables a unas españolas, pero Casado tiene un problema como en general la prensa de Madrid, a ver si se van enterrando que hay independentismo para un buen rato. Mientras que Pablo Iglesias ha salvado in extremis los muebles. El señor Pedro Sánchez tiene todos los ases para sacarse de la manga: los indultos, la modificación del Código Penal, los fondos europeos, la mesa de negociación… Puede abrir o cerrar el grifo a su antojo y los independistas van a hacer el lúcido papel de marionetas manejados por los hilos del denostado despachito de La Moncloa. Todo lo demás es un espejismo.

Se acabó la campaña y se acabó este diario. Muchas gracias por su paciencia y hasta la próxima.

@manueltrallero

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21 Comentarios

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#17 Joan Lardin, Barcelona, 16/02/2021 - 14:51

Quo vadis Catalunya.....???

#16 PRI català, Gallinertown, 16/02/2021 - 12:26

La prevalència de l'independentisme a casa nostra és sols una questió de clientelisme, el nombre de gent que viuen de l'establishment actual és colossal, tota la administració, serveis públics, ensenyament i familiars de tots plegats depen directa o indirectament de que continuï manant el règim. La suma total no és gens minsa, i voten tots.

#15 Jordi Ramirez Asencio, Barcelona, 16/02/2021 - 11:52

Moltes gràcies per aquesta columna senyor Trallero. És ben consolador saber que en el país en queda algú que encara hi toca

#14 Neferu, Barcelona, 16/02/2021 - 10:31

Los que más vamos a perder van a ser los catalanes que no practican la ideología lazi pero, no tenemos derecho a quejarnos porque al abstenernos de ir a votar les hemos otorgado todos los derechos para que sigan hostigándonos y complicándonos la vida, hundiendo a Catalunya más si cabe. Dicen que sarna con gusto no pica o, no debería picar

#13 Very, a, 16/02/2021 - 00:12


Illa ha ganado las elecciones porque el último año ha salido mucho por la tele y porque habla suave. Y no le busques tres pies al gato. No hay más razones. Eso para el 90% de la gente común es suficiente para considerar favorito a un candidato