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Política · 28 de Noviembre de 2014. 21:45h.

“Lo que está pasando en Catalunya no es un invento de Artur Mas”

Antón Losada, autor de ‘Código Mariano’: “Rajoy cree que puede ser uno de sus cadáveres políticos”

“Lo que está pasando en Catalunya no es un invento de Artur Mas”

Antón Losada, en Barcelona este jueves

Antón Losada (Xove, Lugo, 1966) es profesor titular de ciencia política de la Universidad de Santiago de Compostela, doctor europeo en derecho y máster en gestión pública por la UAB. Acaba de publicar el libro “Código Mariano. Desmontando a Mariano Rajoy” (Editorial Roca), donde descifra el lenguaje y el comportamiento del presidente español y líder del PP. Losada, que fue el número dos del entonces vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, en el bipartito PSG-BNG, también colabora como analista político en diversos medios de comunicación.

-¿Cómo se queda uno después de ‘desmontar’ a Mariano Rajoy?

Pues se queda uno preguntándose si hasta que punto Mariano Rajoy es un síntoma de la España en que vivimos, hasta que punto es una manera de hacer política y hasta que punto el personaje representa y es un indicador de cómo va ahora mismo el país.

-Dice en el libro que menospreciar a Rajoy, calificándole en tono despectivo como ‘el registrador de la propiedad’, es un error.

Sí, además yo creo que él lo estimula, lo incentiva. No dedica ni un minuto de su tiempo a desmontar la caricatura que entre todos hemos ido haciendo de él, que también él ha alimentado con algunos gestos, con algunas actuaciones muy caricaturescas. Yo creo que con el tiempo ha aprendido a utilizarlo como un recurso y estratégicamente. Mientras nos reímos de la caricatura él hace política y toma decisiones. Aquí hay algo que no cuadra. Por un lado tenemos una caricatura de un hombre que nunca toma decisiones, que parece que no le interesa la política, que no tiene criterio sobre nada, que está ahí porque le ha tocado prácticamente…y al lado tenemos la realidad de un presidente que ha aprobado la reforma laboral más agresiva de nuestra historia, ha liquidado la ley de dependencia y ha devuelto nuestra inversión en sanidad y educación a las cifras de los años 80. Las dos cosas no cuadran. La caricatura del presidente no encaja con lo que publica en el BOE.

-Habla de la técnica del ‘abrazo Rajoy’. ¿En que consiste?

Básicamente Rajoy es un hombre que se forma políticamente en Galicia, en el PP de Galicia, que yo digo en el libro que es a la política lo que West Point a la formación militar, que es un partido muy organizado, muy jerarquizado y muy estructurado desde prácticamente el arranque de la democracia cuando la derecha se estaba reorganizando. Alianza Popular era el embrión de lo que es el PP, era un partido estructurado y de gobierno. Ahí aprendió todas las técnicas y todas las artes de la lucha del combate político y del combate orgánico, y después de vivir el crudo episodio de la moción de censura que presentó en su momento el entonces tránsfuga José Luis Barreiro contra el gobierno de Fernández Albor creo que aprendió una noción que es muy importante, como que es mucho mejor forzar que tus adversarios políticos se suiciden que ir a matarlos tu. Rajoy no mata, Rajoy te suicida.

-¿El presidente español gestiona el silencio para no ser preso de sus palabras en un futuro?

Totalmente. Es algo que ha aprendido a lo largo de su carrera política. Tiene una visión muy moderna de lo que es la visión política que es como un proceso. Yo utilizo una metáfora deportiva que a él seguramente le gustará mucho: él ve la política como un partido de futbol. Lo importante no son las jugadas aisladas, lo importante es el partido y el resultado final. Esto le permite tomar distancia frente la rabiosa actualidad y le permite tomarse su tiempo para ver a que cosas hay que salir, reaccionar y hacer algo para mostrar opinión, y que cosas van a desparecer en la vorágine de la información y del ruido político en el que vivimos todos los días. En eso se ha convertido, hay que reconocerlo, en un verdadero maestro. Además tiene una capacidad de contención, de no entrar a todos los trapos, de administrar sus palabras y de mantenerse en un discurso que, a mi por ejemplo que me resulta muy difícil, yo lo admiro. Me parece que realmente hay que tener mucha voluntad, mucho carácter para mantenerte siempre fiel a tu discurso, para no entrar a todos trapos como si fueras un toro.

-A Zapatero le llamaban ‘sosoman’ para descalificarlo, ¿Rajoy seria el ‘aburrido implacable’?

Sí, sí. Además creo que es un personaje que a él le interesa cultivar. Yo creo que ha aprendido mucho de las experiencias de dos presidentes que acabaron presos de su personaje. Por un lado Aznar que acabó preso de su personaje de súper héroe al rescate del mundo y de Zapatero que acabó en buena medida prisionero del personaje de presidente del talante. Rajoy conscientemente ha adoptado un perfil mucho más bajo, que le da mucha más autonomía y que además le permite adoptar diferentes roles en función de la situación. Si te fijas, Rajoy cuando comparece no tienes una expectativa. Cuando comparecía Aznar esperabas estas  diatribas que nos echaba, y cada vez que lo hacía Zapatero pues esperabas ese discurso del talante integrador que le caracterizaba. Rajoy puede hacer lo que quiera porque nadie tiene ninguna expectativa sobre él. En el tema de las relaciones con los medios ha conseguido algo que los medios deberían preguntarse como lo ha conseguido. Sus ruedas de prensa son noticia porque las da, no por lo que diga, y se han convertido en acontecimientos extraordinarios para los medios de comunicación. Si estuviera al frente de un medio me preguntaría como lo ha hecho y hasta que punto es sano esto.

-¿Que haga ruedas de prensa sin preguntas y en pantallas de plasma forma parte de esta estrategia?

Totalmente. Hay que reconocer que es el primero que lo hizo y hay muchos que lo están copiando. Ese estilo de relación con los medios de comunicación ya no es exclusivo de Mariano Rajoy, lo ves en muchas comunidades autónomas y en ayuntamientos. Hay mucha gente que se está apuntando al ‘marianismo’. Primero porque funciona y les permite controlar muchísimo más el mensaje y porque han comprobado que no hay reacción por parte de los medios de comunicación, porque el riesgo de poner en marcha esa estrategia es que los medios respondan, reaccionen y se nieguen a dar ese tipo de informaciones, que son más propaganda política que información. Rajoy fue el primero en hacerlo, pero como apunto en el libro el ‘marianismo’ ya no lo practica solo Mariano Rajoy.

-Rajoy ha dicho en alguna ocasión que él es “antititulares”. ¿De donde viene esa desconfianza hacia los medios de comunicación?

Básicamente de que a él le tocó lidiar en la etapa de Aznar con situaciones muy complicadas y críticas donde había que salir a explicar los desastres de gestión como el Prestige o el caso de ‘las vacas locas’, entonces él, que nunca ha sido un hombre especialmente proclive a los medios de comunicación, en esos momentos tan críticos se sintió víctima de la frivolidad que a veces tienen los medios de dar informaciones, considera que algunas de sus ruedas de prensa se manipularon. Entonces su idea es que si tu no controlas lo que vas a decir y como se va a publicar, de alguna manera va a ser manipulado y alterado por los medios. De ahí esto que dice que es “antititulares”.  En la época de Aznar le expusieron a una sobreexposición mediática brutal.


-La famosa expresión de ‘los hilillos de plastilina’ la debe tener guardada en su memoria…

Él cree que en los medios de comunicación, a veces por desconocimiento, a veces por frivolidad, por línea editorial, se tiende a tergiversar o deformar los mensajes. De ahí esa obsesión que tiene por eliminar la capacidad del medio de comunicación por reinterpretar los mensajes. De ahí que no haya preguntas, que utilice el plasma y los enlatados previos. Su obsesión es que el titular que salga es el que yo doy, que no me puedan cambiar el titular.

-También cuenta en el libro que una de las claves del código Mariano es que “al presidente sólo le toca dar las buenas noticias”.

Eso lo aprendió en la época Aznar y de Zapatero. Yo creo que él tiene muy claro que no le va a pasar lo que les paso a estos presidentes que acabaron siendo víctimas de sus personajes, que acabaron sobreexpuestos mediáticamente. El caso de Zapatero es paradigmático porque tenía que responder sobre todo. En este sentido Rajoy tiene una visión mucho más estratégica. Ha conformado un gobierno formado por gente que dependen básicamente de él, que están en el gobierno por él, que están para dar las malas noticias y luego está el presidente para dar las buenas.

-Mi abuela me decía a menudo: “no et busquis problemes”. ¿Rajoy podría acuñar esta frase perfectamente?

Sí. Una de las fortalezas de Rajoy es que conoce muy bien a su partido y a sus votantes, y sabe que a los votantes del PP no les gusta el follón ni el lío, todos estos rifi-rafes políticos les aburren. Siempre construye un discurso que encaja muy bien con el perfil de la mayoría de los votantes del PP, pero también en otros votantes de otros partidos. Él siempre tiende a presentarse como un hombre de acuerdos, razonable, a quien no le gusta el lío, aunque esto también forma parte de esta caricatura porque después es un hombre a quien le gusta el lío y la confrontación política. Su estrategia de oposición que tuvo en la segunda legislatura de Zapatero fue básicamente esta, lío y ruido. Es muy hábil en esto.

-¿Rajoy practica la estrategia del desgaste con sus rivales?

Ha aprendido que dejar pasar el tiempo debilita a los rivales mientras a él le fortalece. En eso hay que reconocer que es un maestro en esa capacidad de dejar que los demás se desgasten mientras él se preserva.

-“Luis, sé fuerte”. Al final parece que el más fuerte ha sido él ante el escándalo de corrupción que sacude al PP…

Hay una pregunta que es interesante que nos hagamos: ¿cómo es posible que alguien como Mariano Rajoy que caricaturizamos como un político no especialmente brillante, no especialmente dotado para el liderazgo y sin carisma, haya derrotado a súper estrellas de la política como Rato, Mayor Oreja o Esperanza Aguirre? Si uno coge los manuales de marketing político esto no cuadra, no debería haber ganados las elecciones y sin embargo las ha ganado por goleada. A lo mejor es que los manuales no están muy bien y no es la realidad la que se equivoca sino que son los manuales. Rajoy en este sentido es muy consciente que la política no solo son ruedas de prensa, espectáculos y medios de comunicación. La política es trabajar para un partido, conseguir que esa organización trabaje para ti, movilizar a tus votantes y militantes, y en este sentido creo que la gran ventaja de Rajoy respecto sus rivales es que Rajoy si entiende esa dimensión de la política. No es un hombre de Estado, pero si es un hombre de partido.

-De acuerdo con el código Mariano, el desgaste de los ministros siempre acaba volviendo más fuerte al presidente. ¿Estamos hablando del caso de Gallardón y ahora de Mato?

Mariano Rajoy construyó un gobierno pensado exclusivamente para blindar y proteger al presidente. Ha escogido un gobierno donde todos los que están ahí saben que están porque Mariano quiere que estén, y el día que el presidente no quiera que estén pues tendrán que irse. Les ha puesto para hacer misiones y funciones muy concretas. Cada uno cumple una función de acuerdo con la idea que tiene de su presidencia. Rajoy es un hombre muy conservador, que tiene una ideología y tiene un modelo de sociedad y de país, y lo está implementando. Tiene un modelo donde colocó y escogió dentro de lo que tenia disponible las piezas que le podrían ser más útiles. Si yo fuera un presidente que quisiera promocionar la sanidad privada y contribuir a desmontar la sanidad pública no se me ocurre mejor candidata que Ana Mato. Si yo fuera un presidente que quisiera blindar la educación concertada y apostar más por la libertad de elección de centro, Wert es el candidato ideal. Y si yo quisiera acabar con la Seguridad Social y promocionar los planes de pensiones privados no se me ocurre mejor candidata que Fátima Bañez. Y si yo fuera un presidente que le gustara mucho hacer política pero la gestión diaria le resultara más tediosa, el perfil de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría es perfecto.

-¿Soraya Sáenz de Santamaría encara la versión femenina del código Mariano?

Sí, del papel que cumplía Rajoy cuando era vicepresidente del Gobierno con Aznar. Esa parte más oscura, menos brillante de la política que es el trabajo administrativo y de coordinación. En este sentido creo que Soraya se parece mucho a Rajoy y es un perfil que a él le conviene y le interesa. Yo creo que ningún presidente ha tenido nunca un gobierno a su servicio donde no hubiera quien hiciera de contrapeso. Es un gobierno completamente plano y al servicio de Rajoy. Hizo el gobierno que quería hacer y nadie fue capaz de influirle.
 
-Me pasa una cosa cada vez que veo a Rajoy en una cumbre internacional: sufro por la sensación de incomunicación que da por su nulo conocimiento de idiomas. ¿Él debe sufrir o es cosa mía?

Por supuesto. Yo creo que lo sufre y lo pasa muy mal. Él ha intentado mejorar mucho su inglés. Rajoy es una persona que como cualquiera que tiene un determinado nivel educativo está muy incomodo en aquellas situaciones donde tu eres el ‘analfabeto’, tu eres el que no tienes las habilidades para relacionarte. Pero al mismo tiempo yo creo que muchos españoles que tenemos los mismos problemas que él con los idiomas podemos sentirnos muy reflejados, y a lo mejor todas estas bromas y todas estas burlas que se hacen muchas veces sobre las limitaciones de Rajoy son burlas y chanzas que a sus votantes, lejos de alejarles del personaje contribuyen a acercarle más al personaje.

-Para definir el marianismo afirmas en el libro que una premisa es “cuanta menos política se haga, mejor”. Me recuerda la frase atribuida a Franco de “usted haga como yo, no se meta en política”

Esto tiene que ver con su concepción de la política, como una cosa que debemos resolver grupos reducidos. Tiene una visión muy elitista de la política, donde la política es un juego donde juegan una serie de actores que por su formación, capacidad, clase y grupo social son los que pueden jugarla y el resto somos espectadores. Y en este sentido cuanto menos política se haga, mucho mejor, cuanto menos se hable de política y menos se politice la audiencia pues mucho mejor. En este sentido ha jugado mucho a eso y sigue jugando a esto. Él es muy consciente de la imagen que se ha labrado de que solo lee el diario Marca, eso conecta con mucha gente, y además no es verdad porque lo lee todo, pero a él le interesa esa imagen.

-Hablemos de Pedro J. Ramírez. ¿Se pensaba que con sus portadas en El Mundo podría tumbar a Rajoy, ¿y él en cambio nunca le ha temido?

Creo que Pedro J. cometió el error que otros muchos han cometido que es confundir la caricatura con el personaje, y creer que Rajoy era efectivamente como la caricatura que él se había hecho de Mariano Rajoy. En el libro cito una entrevista que le hizo Pedo J. Ramírez en Veo TV, y eso no era una entrevista porque llevaba su programa de gobierno y las preguntas no eran preguntas, era si iba a cumplir el programa de gobierno de Pedro J. Ramírez. Rajoy hizo una verdadera exhibición de hablar mucho y no decir nada, de no comprometerse a absolutamente nada, con aquel episodio mítico de cuando dijo: “No entiendo mi letra”.  De esa entrevista cualquiera que la viera se daba cuenta de que Rajoy lo estaba toreando, y sin embargo Pedro J. se levantó convencido de que ese era un hombre que iba a hacer exactamente lo que él le dijera que iba a hacer. Cuando Rajoy gana la presidencia y Pedro J. descubre que no es así entra en una espiral en la cual no se da cuenta que combate contra un presidente que hace mucho tiempo que aprendió que las portadas de los periódicos no matan a nadie, y que sin embargo es relativamente fácil matar al director de un periódico, sobretodo en tiempos de crisis.

-Según el lenguaje de Rajoy, ¿el ‘lío’ de Catalunya se arreglará solo y con el paso del tiempo?

Yo creo que estuvo convencido desde el primer momento. Creo que empezó convencido de que lo que estaba pasando en Catalunya era un fenómeno artificial creado por la propia clase política catalana, y por los medios de comunicación, para conseguir determinadas ventajas negociadoras frente al nuevo gobierno y que era un soufflé que se había inflado y se podía desinflar. Tardó un tiempo en darse cuenta de que no era un soufflé y que realmente en Catalunya hay un problema política y una demanda política que siente la mayoría de la población, de revisar o cambiar la relación entre Catalunya y España. Yo creo que ha tardado mucho tiempo en darse cuenta y ahora que se ha dado cuenta ha descubierto que es rehén del discurso que ha hecho en los últimos años. Y que el mismo presidente que firmó el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatut ahora no puede lidiar una reforma constitucional de corte federal porque seria una voltereta que nadie entendería en su partido. Y hay una norma fundamental que Rajoy nunca rompe: nunca hagas nada que tu partido no pueda entender.

-¿Rajoy piensa que Mas podría ser su próximo ‘cadáver político’?

Si, si, yo estoy convencido que Rajoy lo está sometiendo a esta estrategia y le está aplicando ‘el abrazo Rajoy’, pero yo creo que hay un elemento que no está calibrando suficientemente como es que la política no es un invento de los políticos. La política es algo que sale de la sociedad, se practica en la sociedad, los ciudadanos se implican y quieren cosas y quieren utilizar la política para conseguir esas cosas. Y en Catalunya están sucediendo estas cosas. Lo que está pasando en Catalunya no es un invento de Artur Mas ni de los medios de comunicación. La estrategia de abrazar y esperar puede servir para acabar con uno, pero claro, cuando son millones de personas las que esperan que des una solución política el hecho de esperar lo único que hace es agravar la situación.

-A Rajoy se le ha matado muchas veces políticamente, pero a Mas también. ¿Estamos ante una batalla de supervivientes?

Sí, totalmente, es una batalla de supervivientes. Yo creo que los dos estaban instalados en una situación que les iba muy bien. El PP en Catalunya se juega relativamente poco en términos electorales, es cuarta o quinta fuerza, y todo lo que está sucediendo en Catalunya sin embargo le viene muy bien en Valencia, Madrid y en los sitios donde el PP tiene su granero de votos. Lo que está pasando en Catalunya si ha tenido un perjudicado en términos electorales es el PSOE y el PSC. Matabas a dos pájaros de un tiro: tenias un buen discurso para los tuyos y tu principal rival tenia serios problemas en un territorio que es imprescindible para asaltar la Moncloa. Y al otro lado tenias a un Artur Mas que o entraba en esa dinámica o tenía un competidor en el espacio nacionalista que venía a devorar ese espacio. A los dos les ha ido muy bien, estaban convencidos de que les era mucho más rentable el conflicto que el acuerdo. Ahora ya hemos entrado en una dinámica en que los dos se han dado cuenta, sobre todo Rajoy, de que no estamos tan bien, pero somos rehenes de lo que hemos dicho.

-¿A los dos les conviene dejar pasar el tiempo?

A los dos les interesa mucho que pase el tiempo, por eso creo que los dos van a dedicarse a mantener a los suyos movilizados como una manera de hacer que pase el tiempo. Estamos viendo a un Artur Mas que habla fundamentalmente para sus votantes del espacio nacionalista, y vamos a ver a Rajoy hablar para el otro espacio, el que no es nacionalista. Es difícil saber lo que va a pasar, pero a los dos les interesa que no pase nada, más allá del espectáculo dialéctico, por los menos hasta después de las elecciones municipales. / Una entrevista de Enric Arqués

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19 Comentarios

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#11 Papaluna, Barcelona, 29/11/2014 - 19:40

Sense entrar en l'intencionalitat política i ideològica del que diu aquest senyor a la entrevista de l'Enric Arquès, s'ha de reconèixer que descriu amb exactitud el caràcter i el modus operandi d'en Rajoy, i sobre tot le arrels i causes d'aquest comportament. I sí, i tant!, Rajoy laminarà al Mas

#10 Charly Nico, Bcn, 29/11/2014 - 13:12

Lo que diga un antiespañol de libro como Losada, me la suda.

#9 BEJOTA, bcn, 29/11/2014 - 11:22

En realitat, va votar només el 35% del cens electoral. Uns dos milions de persones d'un total de 6,2. I, d'aquests dos milions, un 1,8 va votar a favor de l'estat independent. És a dir, la independència no va arribar al 30% del total del cens.
GAME OVER !

#9.1 Terraxa, Terrassa, 29/11/2014 - 12:52

Eleccions generals España 2011
cens electoral 35.779.491
vots emesos 24.666.441
vots PP 10.866.566
vots PP s/cens electoral 30,4%
És a dir, en Rajoy governa amb majoria absoluta amb el 30% de votants.

#9.2 perico239, l'hospitalet de ll., 29/11/2014 - 13:32

en cada article d'aquest diari ets pots
trobar un BEJOTA
amb la mateixa facilitat que una merda de gos en una vorera i sempre dien les mateixes estulticies.
No té capacitat intel·lectual per aportar coses més
lúcides, total un españolitio recalcitran amb Catalunya
de la que no es mou.

#9.3 Churros, y meninas, 30/11/2014 - 05:49

#9.1

Terraxa, pues imagínate lo que sacasteis los independentistas en esas elecciones.

#9.4 al loro, my friend, 30/11/2014 - 06:00

#9

BEJOTA, no des por buenos unos resultados facilitados por los independentistas, sin garantías democráticas.
Yo creo que fueron a votar muchas menos personas, y que además la Gene contrató un ataque cibernético internacional para falsear, ampliándolos de mucho, los datos de participación.

#8 Pa amb tomàquet i pernil ibèric , ll*ll drap amaga xoriços , 29/11/2014 - 10:29

-Soy de Lugo y no lo niego- casta separatista gallega, muy comprensivo con la corrupción del separatismo catalán, sienta doctrina en la SER. El retrato del palanganero agradecido.

#7 De-MAS-Cràcia, Barcelona, 29/11/2014 - 03:04

Un altre punt que beneficia tots dos, Rajoy i Mas, era la contestació social del moviment 15M. Sobretot Mas, que va viure els moments més tensos al Parlament. En canvi amb el conflicte sobiranista han passat de dir-li el nom del porc, a ser un heroi. Han guanyat temps, sí, però el 15M torna: PODEMOS